La santiagueña, una de las más chicas del certamen, todavía no logró integrarse al grupo de La Soñada. Sus compañeros dicen que “se deja estar” e intentan ayudarla, pero ella hace oídos sordos y opta por aislarse del resto. ¿Qué le pasa?
Gabriela Flores es una de las participantes a la que más le está costando adaptarse a la casa y a sus compañeros.
Es que a la joven santiagueña, que ensaya con Leonardo Piccinato, no le interesa hacer amigos ni relacionarse con el resto de los participantes.
Sus compañeros la acusan de "dejarse estar" y de no "cuidarse", ya que la participante "se lleva comida a la habitación", y no habla con nadie.
Además, en los ensayos se fastidia cuando no le sale algún paso, y los coachs le marcan sus errores.
Si bien el resto hace intentos para integrarla, ella opta por seguir en la suya. ¿Estrategia o incomodidad?










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